El caso es que he decidido iniciar una serie de crónicas deportivas que abarcarán los acontecimientos deportivos más trascendentes de este 2010. Además, como buen madridista que soy, voy a tratar de hacer una crónica de todos los encuentros del conjunto blanco (aunque no prometo nada). Así juego un poco a ser Segurola, aver si las lee y me ficha para el MARCA. Empiezo la serie con el partido que disputaron ayer Real Madrid y Espanyol en el Santiago Bernabeu.
JORNADA 21 DE LIGA
REAL MADRID 3 - ESPANYOL 0
6 de febrero de 2010
El Real Madrid finiquitó su partido contra el Espanyol con una solvencia que empieza a ser rutinaria. Le bastó media hora de buen juego para despachar a un rival de medio pelo que en ningún momento dió la sensación de poder buscarle las cosquillas. Este Madrid cada día tiene mejor pinta. Pese a la derrota, el partido del Nou Camp supuso un punto de inflexión. Desde entonces, el equipo da la impresión de saber perfectamente a lo que juega. Y, salvo raras excepciones como contra Osasuna en el Reyno de Navarra, lo interpreta con maestría. Ha impuesto una velocidad de crucero con la que navega con paso firme por la Liga. Pese a las dudas de principio de temporada, este equipo ya parece perfectamente capacitado para afrontar retos de calado. Empezando por el apasionante pulso que se adivina contra el Barça en la lucha por el título de Liga.
A ello ha colaborado de forma indiscutible Xabi Alonso. El donostiarra, ya sea acompañado por Lass o en solitario, como en los últimos partidos, gobierna los encuentros con mano de hierro. Además, se encuentra perfectamente secundado por un centro del campo en el que predomina el toque y la calidad. Granero, cada día con más confianza, le aporta al equipo una dosis de capacidad de asociación que el equipo agradece. Mención especial merece el caso de Guti. El 14 volvió a jugar ayer un partido extraordinario. Si decide olvidarse de sus batallas contra el mundo y centrarse en lo que realmente sabe hacer, jugar al fútbol de cine, puede convertirse en un jugador crucial en lo que resta de temporada. Calidad y aptitudes le sobran. La actitud parece que también la ha encontrado.
El Madrid bajó el pistón en la segunda parte y el Espanyol hizo un amago de querer volver a entrar en el partido. Fue en balde. A día de hoy, la diferencia entre uno y otro equipo es sideral. Un dato a destacar es que este Madrid ya ni siquiera parece notar las ausencias. En los últimos partidos le han faltado, por distintos motivos, varios de sus mejores jugadores: pese a las bajas de Pepe, Cristiano Ronaldo, Higuain o Van der Vaart, el equipo ha respondido con solidez y contundencia. En dos semanas vuelve la Champions. Ahí será cuando realmente se verá si este Madrid es, como parece, candidato a todo.

0 comentarios:
Publicar un comentario