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El dedo de Dios

No voy a entrar a valorar si las formas con las que los estudiantes de la Universidad de Oviedo recriminaron a Aznar fueron las más adecuadas. Seguramente no. Pero tengamos presente que ellos no representan a todo un país en calidad de ex presidentes, ni tienen una imagen pública, ni la responsabilidad de transmitir una serie de valores positivos a la sociedad. Algunos serán más aplicados, intelectuales y comprometidos y otros más irresponsables, maleducados o vagos. Pero son simplemente eso, estudiantes universitarios.



Pero ese dedo al aire del que, dentro de su infinito ego (y ausencia de capacidad de raciocinio, añado yo) se considera un gran estadista, representa el punto final de la caída a los abismos de una mente en su día bastante capaz (no olvidemos que logró convencer a más de media España de que él era un político tolerante y de centro y de que fue capaz de llegar a pactos de Gobierno con los nacionalistas catalanes y los independentistas vascos), que hace ya tiempo que perdió el norte. Independientemente de la gravedad de los insultos o las descalificaciones un ex presidente debe ser capaz, cuanto menos, de saber mantener la compostura. ¿Alguien se puede imaginar a Felipe González haciendo algo similar si unos estudiantes le acusaran de asesino por haber creado los GAL?

Porque quisiera recordar que la dura protesta del otro día no iba dirigida contra las políticas de Aznar durante su mandato. Apuntaban, exclusivamente, al apoyo y justificación de su gabinete a la Guerra de Irak. Siendo consciente de las inevitables consecuencias en forma de muerte y destrucción que esta iba a tener. Y, lo más grave de todo, amparándose en graves mentiras ante el Parlamento y la opinión pública para tratar de justificar su aventura imperio-colonialista. Y de esto sí que hay pruebas irrefutables.





Sí ya me sé la coartada: en esos momentos todo el mundo creía que Irak tenía armas de destrucción masiva y pensaba usarlas de forma inminente contra el mundo. No señor, mire usted, yo sabía que no existían; la ONU también, Francia, Alemania tres cuartos de lo mismo...y así un largo etcétera. Las irrefutables pruebas con las que Colin Powell se presentó ante la ONU eran, entre otras cosas, unas ridículas y falsas fotos de satélite.

Otro aspecto interesante del asunto: tanto el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, como el Presidente del PP de Asturias piden...¡que se detenga a los estudiantes! Chúpate esa mandarina. ¿Estarán también de acuerdo con que se identifique y detenga a los que gritaban en aquellas multitudinarias manifestaciones organizadas por el PP durante la pasada legislatura aquello de "Zapatero, vete con tu abuelo"? ¿O de aquellos que acusan al Gobierno de organizar un Golpe de Estado? Porque me temo que entonces habría muchos diputados de su partido y periodistas afines entre rejas. Me encanta el concepto de la democracia de esta gente.

4 comentarios:

-_- dijo...

No hemos sabido apreciar el gesto en toda su magnificiencia. Su Graciosísima Alteza Presidencial —porque el Presidente del Gobierno por naturaleza y derecho natural es él y no otro—: nos mostraba para que lo contemplásemos en toda su grandeza el dedo con el que emborronó naciones como la iraquí en el mapa; el dedo con el que nombró a su Sucesor al Trono; el dedo con el que selló su amistad con su admirado ex Presidente estadounidense W. Bush, el único tan rebosante de cualidades humanas como él mismo.

Ironías aparte, menuda diferencia en el modo de dar la información de la periodista de La Sexta y del Sr. Gabilondo. Me parece mucho más correcto y mesurado el segundo, quien además creo que estaba en un editorial de los informativos, mientras que parece que ella estaba en el cuerpo central, se supone que meramente expositivo, del programa.

A propósito, ¿conoce la Plataforma cívica Juicio a Aznar?

Saludos,

-_- dijo...

Un detalle. La faz del señor que aparece junto al ex Presidente, en la mayoría de medios está emborronada. Lo comento por si respondiese a un motivo de seguridad.

Sergipi dijo...

No conocía la Plataform, pero me adhiero a ella. Eso sí, aunque lógicamente hay una relación entre la guerra y los atentados de Madrid, yo la desvincularía del 11-M.

Sí, me dí cuenta del detalle de la foto. En todos los medios estaba la cara tapada pero en Google sólo encuentro esta foto. No obstante, trataré de cambiarla por si acaso.

Como siempre, un placer leer sus comentarios.

-_- dijo...

El placer es mutuo :-)

Sobre la querella yo también me centraría más en el hecho de los argumentos falsos, no verídicos que se dieron para justificar la intervención militar que en la "consecuencia" de los ataques del 11-M. Eso se podría argumentar en una tribuna política y con cuidado de no legitimar les venganzas violentas de unos y otros. Pero en un tribunal de Justicia es el típico argumento indemostrable del que un magistrado no quiere oír ni hablar. Prácticamente imposible de probar con evidencias tangibles.


Saludos,

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